Documento dirigido a Monseñor Darío de Jesús Monsalve Arzobispo de Cali y a la opinión pública

Documento dirigido a Monseñor Darío de Jesús Monsalve Arzobispo de Cali y a la opinión pública

Quienes somos las personas de Ciudad Jardín que estuvimos el 8 mayo 2021 haciendo una protesta a las personas bloqueos compuestos por Minga Indígena y otros actores violentos y abusivos?. 

Yo soy una ciudadana de esa comuna en Cali. Participe y ayude a convocar para que otras personas salieran a apoyar una protesta que el domingo 9 mayo a las 9:30 am las personas del Condominio el Castillo, Ciudad Country y otra unidad más hacían en ese momento en la vía Panamericana. Después de 12 días de absoluto bloqueo en sus hogares. 

Esta salida a protestar sería la que derivaría horas más tarde en lo que todos saben, el enfrentamiento a la altura de la 127 con Avenida Cañasgordas entre los vecinos sector y la mal llamada Minga indígena.

Soy testigo de todo lo acontecido ese día y en los días previos, que venían calentando el ambiente y lo cual finalmente explotó en ese momento.

Pero antes de hablar de eso voy a presentarme. Tengo 53 años, soy madre de 3 hijos adolescentes, soy profesional independiente. No soy rica pero vivo de forma acomodada gracias a que todo lo que tengo es fruto de mi trabajo y esfuerzo de muchos años.

Desde joven me esmere en estudiar, queme mis pestañas literalmente para lograr una buena educación y crecer como ciudadana de bien. Desde los 19 años soy independiente económicamente de mis padres. 

Nadie después de que ellos que pagaron mi primera educación me ha regalado absolutamente nada y a nadie le debo nada. No soy corrupta, jamás he participado en política por esta razón, a pesar de haber sido invitada varias veces a hacerlo.

Creo que en el ejercicio de la política en este país existe un alto riesgo de caer en dichas prácticas y como yo no quería contaminar mi vida de esto jamás entre ahí. 

Soy católica practicante por decisión, estoy convencida que en mi iglesia existe la presencia real de Nuestro Señor Jesucristo, a quien honro y agradezco por habernos dejado semejante e inconmensurable regalo. 

Eso sí soy muy respetuosa de otras creencias pues creo que si en ellas se da el mensaje del ejercicio del amor, ahí está Dios actuando entre sus criaturas. 

Igualmente jamás he sido racista o he actuado de forma discriminatoria por raza, clase económica, proveniencia, lugar de nacimiento, tendencia, genero u otro.

Creo que la convivencia parte de bases profundas de respeto mutuo y en la valoración de todos los seres humanos como únicos e irrepetibles, valiosos en si mismos por ser hijos todos de Dios. 

Jamás he participado en grupos violentos, jamás en toda mi vida he tocado ni siquiera un arma, no tengo la menor idea cómo se manejan. Me gusta preservar la vida en general, cuidar de todas las criaturas y cuidar el planeta en el cual vivo. 

Soy respetuosa de la naturaleza, trato de consumir menos y soy consciente al respecto cuidado planeta, regalo de mi Creador para que en el habite. 

Me esfuerzo en hablar y practicar el amor en actos. Soy solidaria hasta donde puedo y si no puedo ayudar yo directamente, busco quien sí lo pueda hacer. Y es precisamente por este set de creencias que hace unos días me decidí a participar en la defensa de mi comuna, junto a otro grupo de ciudadanos de los barrios que la componen y de los barrios circundantes. 

Voy a presentarles ahora mi comunidad. Nosotros estamos organizados en frentes de seguridad, en cuadrantes que desde hace varios años se hicieron junto a la policía local. 

Estos surgieron para tratar de detener las olas de robos a casas, negocios, carros,  celulares, robos pequeños a trabajadores, estudiantes y deportistas que circulaban en esta zona. 

Estos frentes después evolucionaron a grupos de chat para compartir información sobre el tránsito, para informar cuáles vías estaban  bloqueadas y por dónde había paso. 

Como todo el mundo sabe en Cali en esta zona por tener una población flotante que viene y va de Cali a Jamundí ( 80.000 personas) y la mayor presencia de colegios y universidades y no contando con suficientes vías de acceso, el tráfico aquí, en momentos normales, podía colapsar fácilmente.

La información que compartíamos por ahí muy pronto derivó a grupos de ayuda social para todo tipo de causas: contribuciones al Banco de Alimentos Arquidiócesis de Cali, a Fundaciones de todo tipo dentro y fuera de nuestra comuna Comuna (Instituto niños ciegos y sordos, Fundamor, Hogar Santa Ana, etc.). Se recogían  mercados para personas en situación calle, se organizaban apoyos a ollas comunitarias durante la pandemia en lugares con problemas suministros como por ejemplo Siloé, apoyos a ancianatos como el Cottolengo, apoyo a fundaciones y rescatistas de animales abandonados (perros, gatos, caballos), a  familias venezolanas ubicados en los semáforos de la comuna. Y se realizaban campañas  ayuda dirigidas a las parroquias de la zona para diferentes momentos, kermesse, recolección ropa, etc.

Surgieron también grupos de apoyo para el desarrollar campañas de cultura ciudadana que impulsaran comportamientos cívicos en la zona y Cali en general. Surgieron grupos de cuidado y preservación de la fauna y flora local, vigilancia y control de invasiones y mal uso ribera del Río Pance y otros ríos que nos cruzan, preservación humedales, Lago de la  Babilla y similares. 

También aparecieron mas grupos de apoyo a las autoridades e instituciones locales, relación con la Policía y otras instituciones dentro de la Comuna.

Es así que algunos de nosotros, quienes habían estado actuando como líderes comunales espontáneos y voluntarios para todo lo anteriormente descrito, se ofrecieron a hacer trabajo comunitario en las Juntas Comunales locales ya de forma más organizada.

Todo esto lo cuento para demostrar lo que el resto del país  y algunos medios comunicación desconocen en su campaña de desprestigio hacia nosotros: Que somos un grupo de ciudadanos con gran conciencia social y que desde hace años nos hemos venido organizando entorno a diversos temas que nos preocupan, nos unen y en los que hemos querido aportar nuestro granito de arena.  

Uno de los resultados de todas estas acciones ha sido que nos conozcamos bien, sabemos quién es quien, donde vive, que hace. Y que hayamos actuado como un frente mas o menos unido para  el bien de la comunidad entera. 

Por último, debo agregar a esta descripción de nuestra comuna, que aquí no solo viven las familias de mas recursos económicos de Cali, pues estas no son más de 10 (?) y sus miembros se reparten en otras áreas de la ciudad y muchos de sus miembros viven por fuera del país. 

En esta zona vive todo tipo de personas. Raizales y no, profesionales independientes, médicos, odontólogos, arquitectos, ingenieros, abogados muy exitosos y prestantes.  Empresarios medianos y pequeños y muchos comerciantes. Jóvenes emprendedores, consultores y dueños de pequeños negocios locales. 

Muchas de estas personas fueron educados no solo en universidades privadas sino en las públicas del país. Si no hicieron su pregrado ahí, estudiaron sus maestrías, diplomados y doctorados en Univalle, la Nacional o la de Antioquia por mencionar algunas universidades públicas.

Personas que como yo, construyeron una vida acomodada, fruto de su continuo trabajo y esfuerzo. 

Adicionalmente hay entre nosotros extranjeros, personas que por su trabajo están aquí. Y muchas personas ya de edad que viven solas y cuyos hijos ya no habitan en el país o en la ciudad. Quienes han salido a buscar su futuro en otras partes.

Ahora sí entro a lo sucedido. Cuando empezaron los bloqueos en la Cañasgordas, la vía Panamericana y Univalle, poco a poco a medida que pasaban los días la comunidad empezó a acumular varios avisos de intento de entrada vandálica y violenta a la comuna.

Algunos intentos de  bloqueos internos se habían logrado sortear con el apoyo estación policía local. 

Aclaramos que cuando se hizo la invitación a las protestas pacíficas en contra de la reforma tributaria, muchos de nosotros al estar de acuerdo con dicha convocatoria, salieron y participaron en las marchas convocadas.  

Algunos no fuimos por temor a las aglomeraciones en medio del tan anunciado tercer pico de la pandemia. 

No entendíamos como si nos habían obligado a cuidarnos tanto, con múltiples medidas, pico y cédula, toques de queda, etc. y se había golpeado ya tanto a la economía, ahora se permitían manifestaciones masivas, donde no se podía seguir ninguna de las normas de distanciamiento físico y otros. 

Tanto para los que estuvimos de acuerdo como los que no, nadie jamás imagino como una protesta social, justa y legal, seria aprovechada por grupos políticos mezquinos y manipuladores buscando réditos electorales. 

Y por fuerzas oscuras para convertirlas en algo mucho mayor. 

Observamos con gran tristeza y preocupación cómo nuestros jóvenes de la ciudad eran convocados y ellos respondían para hacer vandalismo, para dañar muchos bienes públicos y privados.

Cómo los venezolanos que apoyábamos de repente desaparecieron por días y días de sus puestos usuales. 

Llegaron entonces las noticias de que prácticamente toda la estructura de transporte público (MIO), había sido destruida. Todos los días salían noticias de saqueo a supermercados y otro tipo de negocios, restaurantes, almacenes de ropa y zapatos. 

Los bloqueos hacia el sur golpeaban duro tanto a los trabajadores de la Comuna como empresarios de la misma e igualmente los saqueos. 

Muchos conocidos quedaron atrapados del otro lado del sur. En Jamundí, El Castillo, etc.  Aparecieron las extorsiones en los puntos de los bloqueos, las amenazas de muerte, los cobros de peaje ilegales que podían llegar hasta los 50.000 pesos según el vehículo de transporte.

Empezamos a darnos cuenta que detrás de los jóvenes en las barricadas estaba toda una organización de soporte. 

Que no solo les proporcionaba comida  y agua sino que les traía droga para que ellos al consumirla resistieran mas, eliminarán el miedo y se atrevieran a ser más violentos. 

Nos llegó la información de las protestas en Chile y Ecuador, cómo dicha organización de soporte creaba varias líneas de ataque. 

La primera la famosa "primera línea" que enfrentaba convencida y con ideales. Muchachos que en realidad creían firmemente en lo que exigían y que muchas veces tienen la razón, solo se equivocan en la forma en que lo hacen y pretenden instaurar el cambio.

Una segunda línea, donde ya estaban los vándalos pagados, quienes también son muchachos en general. 

Para esta línea, habían reclutado a los venezolanos de las calles y los pandilleros asociados a cadenas de microtráfico y otras actividades delincuenciales. A estos los habían armado con cuchillos, pistolas y todo tipo de armas, para causar más daño tanto a bienes como personas especialmente a nuestra fuerza publica.

Nos llegó información, a través de ellos mismos, que les estaban pagando entre 70.000 y 200.000 pesos día de protesta y vandalismo. 

Una tercera línea que se ocupaba de tomar fotos y videos permanentes. Hechos por personas con chalecos de organizaciones de derechos humanos de  las diferentes organizaciones y sindicatos convocadores del paro e incluso estaban los empleados de la personería, de la alcaldía o gobernación ahí.

En esta línea varios actores hacían transmisiones "En Vivo" en diferentes redes. 

A raíz de un intento de vandalismo del restaurante Crepes & Wafles de la extensión Pasoancho hacia Ciudad Jardín, que fue repelido y neutralizado por personas de la Comuna, nos dimos cuenta qué manipulaban los vídeos, fotos y discursos. 

Todo iba dirigido a crear una extensión de la guerra a redes y medios, cuyo objetivo era obtener múltiples amenazas hacia quien pretendía detenerlos y así amedrentar a cualquiera que osara interponerse en su camino de destrucción. 

Una cuarta línea con personas que discretamente se ubicaban a un lado y atrás de la protesta y bloqueo. Estos acomodaban una mesa y desde ahí repartían dinero en efectivo a algunos de los encapuchados  presentes, sacándolo de morrales.

Una quinta línea de personas del partido político que toda la gente que convocó a este paro desea llevar de forma forzada y violenta a la presidencia de Colombia: la Colombia Humana.

Ellos equipados con micrófonos y megáfonos, cámaras de televisión y otros se dedicaban hacer las arengas: "Viva el paro, vivan los estudiantes, también viva Petro, no pararemos hasta que Duque caiga". 

Estos coordinaban junto a "líderes" en los grupos, personas ya mayores, de unos 30-35 años en la organización de las acciones a cumplir. Que poste ahora iban a tumbar, que carro u estación iban a empezar a atacar, etc.

Y también intervenían públicamente para detener la acción policial de arrestar a vándalos. Diciendo que era estudiantes pacíficos ejerciendo su derecho a protestar. 

¿Cómo nos dimos cuenta de todo lo anterior? Porque algunos viven al frente de las protestas Univalle en varios costados. Ademas nosotros organizamos una primera  manifestación pacifica por la no violencia, el levantamiento de bloqueos que llegó caminando hasta la 100 con 13 y ahí pudimos observar de cerca estas 5 lineas y cómo actuaban.

En ese acercamiento también corroboramos el uso de droga en los muchachos con los que tratamos de hablar pero se fueron cuando aparecieron los titiriteros. Los que manejan los hilos detrás de ellos. 

Todos continuamos encerrados en la Comuna  y muy preocupados observando todos los movimientos. 

Se ha dicho que somos paracos y narcos, y eso es absurdo. No es así y, para su información quienes han liderado toda esta respuesta de unión colectiva entorno al bien común, somos la gran mayoría mujeres de mediana edad y más avanzada. Hay algunas un poco más jóvenes. Y si nos acompañan algunos hombres, la mayoría nuestros esposos, yernos, hijos. Pero quienes más unidas estábamos entorno a todo esto somos las señoras de la Comuna. 

Al haber repelido el ataque en la extensión de la Pasoancho aparecieron múltiples amenazas a ciudadanos de aquí. Una señora fue acusada de detener violentamente un supuesto estudiante, sus hijos fueron amenazados por redes, sus negocios igual. La indignación creció mientras los bloqueos ya nos dejaron sin comida ni combustible.

Observamos entonces con verdadero estupor como el Alcalde de Cali anunciaba con bombos y platillos que le daba la bienvenida a la Minga Indígena caucana porque esta iba a cuidar "corredores humanitarios". 

Ellos ya estaban presentes en los bloqueos más hacia el sur. Esta minga para nosotros tiene un historial de abuso a sus comunidades. 

Parte de las personas que trabajan aquí son de estos resguardos y ellos continuamente reportan los abusos a los cuales son sometidos por los líderes de estos grupos. 

 

Que reportan? Como sus hijos e hijas y sobrinos son reclutados de forma forzada para alimentar filas guerrilleras, para cuidar cultivos ilícitos y fueron los primeros en anunciarnos que estaban organizándose para venir al Valle. Con la excusa de participar en las protestas del paro, llegando incluso a  matar al muchacho que se negaba a venir. 

Son personas que confirman, con gran miedo, los nexos de estas organizaciones con el narcotráfico y el uso de la tierra para todo tipo de cultivos ilegales, marihuana, coca y amapola. 

Confirman las grandes cantidades de dinero que sus mal llamados líderes manejan y cómo estos se han convertido en criminales peligrosos no solo para el resto ciudadanía sino para ellos mismos. Su propio pueblo.

Ellos nos avisaron que incluso habían reclutado a niños desde los 11 años edad para venir.

Y aquí el Alcalde no solo los estaba esperando con dos camiones cisterna de gasolina y 5 camiones refrigerados de alimentos, sino que él y la gobernadora les dieron chalecos que los identificaban como miembros de esas instituciones y con autoridad para actuar. Les organizaron incluso fiestas de recepción con comida, alcohol y música dentro de las instalaciones de Univalle. 

Entonces el Alcalde, la Gobernadora e incluso el representante de la Iglesia Católica de Cali estaban invitando a otros actores violentos para colocarlos como una falsa e ilegítima autoridad en los bloqueos. 

Los cuales son ya de por sí ilegales y vulneran los derechos fundamentales de la mayoría de ciudadanos.

Y lo que temíamos se cumplió. Empezaron a ser mucho más agresivos en sus apariciones en los bloqueos, a hacer requisas ilegales de la población, a extorsionar para vacunas, es decir si una persona llevaba víveres les quitaban la mitad como "contribución para la Minga". 

Las amenazas crecieron de tono, ya eran mucho mas serias, quema de vehículos, motos y perdida de la vida a quien se atreviera a desobedecer. Y todo esto usando los chalecos que los hacían representantes de la Gobernación y la Alcaldía.

Y nos cansamos del secuestro, nos cansamos del abuso, de las humillaciones, de los robos, del  desabastecimiento, de las amenazas. Estas personas  actuaban ilegítimamente como dueños y señores de nuestra ciudad, incluso llegaron a saltarse una cola de más de 12 horas el primer día que un camión cisterna llegó a una de las estaciones de la Comuna para ellos aprovisionarse antes que todos los demás. 

Así que decidimos hacer una marcha el sábado 8 mayo por la paz, el no a la violencia y para acompañamiento de nuestra Fuerza Pública legítima. 

En esa marcha ya salimos muchos ciudadanos. Ellos entraron a provocar en varias camionetas, pero nosotros marchamos en silencio a un margen de la vía sin bloquear a nadie. 

Solo al final en una de sus últimas provocaciones les dijimos que esta era nuestra ciudad y que debían respetarla.

Como vimos venía mas gente de ellos quien sabe con que intenciones nos fuimos rápido del lugar concentración, la glorieta de Ciudad Jardín.

Así llegó el domingo 9 mayo.  A las 9:30 am recibimos todos por varios grupos de chat un llamado de auxilio. Los condominios del Castillo y Ciudad Country que habían estado pagando peajes triples y estaban totalmente bloqueados por más de 12 días y que estaban ya completamente desabastecidos, algunas familias con hambre, decidieron que ellos iban a salir a bloquear la entrada de más Chivas con indigenas a Cali y todos los vehículos con comida para ellos. 

Se pararon en la Panamericana y lograron retener algunos vehículos por unos momentos. A pesar de las amenazas con machetes y de recibir indicios que iban armados debajo de la ropa que usaban no los dejaron pasar.

Ellos se sostuvieron ahí pero luego informaron que las chivas habían decidido entonces devolverse a Jamundí y entrar a Cali por la Cañasgordas y que por favor cómo signo solidaridad con ellos tapáramos acaáesta vía y no los dejáramos entrar. 

Muy rápidamente y sin ninguna planeación, es totalmente falso todo ese cuento absurdo de las camionetas blancas preparadas para hacer esto, salimos hombres, mujeres, jóvenes y bastantes ancianos a detenerlos. 

Para su información Monseñor, muchos feligreses de la Parroquia La María y otro tanto de la Parroquia La Transfiguración estábamos ahí. 

Salimos a la altura del puente sobre el Río Pance. Ahí logramos con mucho desorden porque no tenemos entrenamiento ninguno para hacer bloqueos detener una chiva, una camioneta y una moto. 

Tratamos de entablar un diálogo. Fue imposible. Solo se burlaban, hacían gestos obscenos, se hacían los sordos. 

En esa chiva comprobamos iban niños, una de 16 años y otro de 13 aproximadamente. Al de 13 años le ordenaron esconderse porque se les pregunto por el reclutamiento forzado. Entonces dejaron de ser tan desafiantes. 

Se miraban nerviosos y decidieron devolverse un km atrás. 

En ese momento fuimos avisados que varias chivas y camionetas habían entrado a la Comuna tirando bala y papas molotov en su camino y que venían ya llegando a la Parroquia La María. 

Fue la locura, al saberlo por los anuncios de grupos chat gente de la inmediación a la Parroquia salieron a toda carrera a hacer 3 líneas de contención a pie, cogidos en cadena brazo con brazo. Eran unos 30, nadie de ellos llevaba armas. 

Los que estábamos en Comfandi empezamos a correr, a movilizar nuestros carros de todo tipo y color con y sin blindaje hacia el otro lado. 

Las chivas  que venían subiendo por la Cañasgordas llegaron con dos camionetas mas, se bajaron de sus vehículos y penetraron por los costados de las personas las tres líneas de cordón, ellos eran muchísimos más. 

Rompiendo el enlazamiento de brazos con amenazas de cortarlos con los machetes y cuando ya lo habían hecho,  atacaron con dos bombas molotov y empezaron a disparar, a blandir machetes cerca cabezas, personas, etc. 

La gente huyó despavorida y enloquecida para todos lados. Pero unos quedaron atrapados en sus vehículos. 

De ellos, uno de los carros quemados solo pasaba por ese cruce, un muchacho y su esposa. Esta huyó a un condominio cercano pero dejó sus documentos atrás. Ni siquiera había estado en ninguna de las tres protestas. Estos documentos después serían utilizados para acusarlos de haber atacado a la Minga. Su carro fue incinerado.

Una señora no entendía qué pasaba, ella solo iba caminando hacia  la misa en la Parroquia, cuando estos tipos vociferantes individuos se le abalanzaron con los machetes en mano.

Ella observó exactamente el momento en que tiraron las primeras papa bomba y luego cómo empezaban a disparar. 

En fin, tenemos muchos testimonios de que pasó, de exactamente, como y quién empezó primero. Dispararon armas que no eran pistolas sino automáticas de mayor alcance. Hicieron ráfagas. 

¿Cómo no hirieron a nadie? Seriamente no sé. Esto todos lo consideramos un verdadero milagro. Una señora de 68 años feligrés de la María, que estaba en el cordón, grabó todo lo sucedido hasta que un tipo de machete que era uno de los organizadores de ese ataque le arrebato el celular. 

Alguien empezó a disparar para responder desde atrás,  creemos fue alguien que llegó en ese momento ahí desde la 127. Porque nosotros veníamos de la Cañasgordas y ahí todo el mundo retrocedía a toda carrera, algunas personas sobre esta calle se refugiaron en el callejón atrás de la Parroquia corriendo e iban armadas. 

Ellos son quienes han sido tratados de paras en los tantos vídeos propaganda manipulada sobre este evento. ¿Lo eran? No creo. 

Ellos estaban defendiendo nuestra vida y dieron tiempo a que las personas se dispersaran y salieran de ahí corriendo. Nosotros les agradecemos su intervención. 

¿Somos paramilitares, somos narcos? Decir eso es un atrevimiento y una infamia. Ya expresó con lujo de detalles quienes somos. 

Al recordar toda esta locura, si pienso hicimos algo temerario. Fue muy arriesgado ir a enfrentar sin entrenamiento, ni armas, personas claramente entrenadas en tácticas de combate y manejo de las mismas. 

Creo como soy creyente de verdad que El Señor nos salvó. Y creo que por eso mismo ellos tuvieron tantos heridos en cambio. 

Cosa que es muy lamentable pero no debieron atacarnos así, con semejante sevicia. No debieron abusar y de semejante forma y menos por tanto tiempo. 

Y aquí viene la razón de esta nota Monseñor. 

Usted después de estos hechos debió haber venido a hablar con nosotros, a conocer la verdad de primera mano. Antes de dar entrevistas, con su opinión claramente sesgada al respecto. 

Yo hoy doy gracias a Dios que debido a ese acto solidario y valiente aunque muy temerario, los enemigos de Cali, que contribuyeron a la destrucción que  vemos no están aquí. Qué hay autoridad y que poco a poco volvemos a la tranquilidad para reiniciar la vida de esta ciudad.

Ojalá jamás vuelvan. No son gente de bien. Son unos canallas y unos asesinos.

Su carta dirigida a pidiéndoles perdón a nombre de toda la ciudadanía caleña no nos representa. Es un atrevimiento erigirse como vocero para eso. 

Después de este evento la Comuna y casi todos sus habitantes hemos sido señalados, estigmatizados y usted con sus acciones irresponsables ha contribuido a eso. 

Ya no confiamos en su labor como pastor de este rebaño. No preguntó, prejuzgó, juzgó y condenó a muchas personas que con gran alegría y sentido de servicio colaboraban para que la Iglesia católica de Cali sea lo que es. 

Así que ahora además ya ha contribuido a los miles de amenazas de todo tipo que recibimos. 

Aunque también es cierto a eso han contribuido los micrófonos asesinos en este país que distorsionan la realidad también y todos los políticos oportunistas y malvados que están detrás. 

Sus declaraciones esta mañana en La W donde justificó los bloqueos nos terminaron de convencer que no puede seguir siendo la máxima autoridad de la Iglesia Católica aquí.

Pues la Iglesia es universal y ahí cabemos todos. Yo soy Iglesia y por esto puedo expresarle lo que hoy le expreso.

Los bloqueos ilegales son un abuso, causan muertes, hambre, destrucción y de nuestra parte jamás los volveremos a dejar repetir. 

Le pido Monseñor renuncie a su cargo. Creo que a Usted lo mueve el odio de clases y lo alimenta. 

Y eso se hizo tristemente más que evidente. 

Quiero terminar diciendo tres cosas:

La primera es que las personas que quedaron rezagadas en el puente al lado del Comfandi fueron atacadas por la Chiva que nuestro grupo había detenido antes.

Esos vídeos están, ahí se bajaron varios hombres y golpearon a una mujer joven que trataba de detenerlos.

Detrás de esa chiva apareció una camioneta con mas de ellos y estos son los que persiguieron a los rezagados hasta un condominio que se llama Solares de Pance e intentaron tomárselo a bala. Dañando su entrada y varios vehículos que vandalizaron.

Eso es lo que se ve en un video desde un dron. 

Lo segundo, es que ojalá los pueblos de esta Minga un día puedan ser realmente libres y salgan a contar todas las atrocidades que dentro de esos resguardos se cometen. 

Las comunidades indígenas no son en absoluto todas así. 

Las que no se han contaminado por el negocio del narcotráfico y no se han puesto al servicio de políticos y partidos inescrupulosos, son quienes realmente se merecen las palabras  que usted escribió para esta gente. 

Ojalá un día podamos sanar las heridas que todo esto causó. Pero primero que haya verdad y justicia.

Ayer vimos con gran desolación cómo habían llevado su destrucción al sur de Colombia y otras partes. Y amenazan a extenderlo a otras regiones del país. Ojalá los ciudadanos y autoridades entiendan que esto no se puede permitir. 

Tercero, respecto a los jóvenes de esa primera línea. A ellos los vamos a intentar ayudar y rescatar. Por encima de los intereses de quienes los manipulan y los convierten en escudos humanos. 

Claro que se merecen un mejor futuro y eso solo será si aquí fracasa el intento de convertir esta hermosa patria en otra Venezuela.

No puedo escribirle con nombre propio como me gustaría porque usted entre otras personas nos convirtió en objetivo militar de los bandidos detrás de esta infamia. 

Espero la noticia de su renuncia.