Dec. 20, 2020

¿Por qué EPS y Empresas de Medicina Prepagada le niegan, sin decirlo, la prueba de COVID-19 a sus afiliados?

¿Por qué EPS y Empresas de Medicina Prepagada le niegan, sin decirlo, la prueba de COVID-19 a sus afiliados?

Las matemáticas no mienten, dijo Claudia López hace algunos meses para demostrar que sus criticas al primer Día sin IVA decretado por el Gobierno Nacional en plena pandemia se justificaban. Y los números le dieron la razón. Exactamente una semana después del día de la promoción se dispararon las cifras de contagio en Bogotá y otras ciudades colombianas en donde también se presentaron aglomeraciones de compradores.

El gobierno nacional y los comerciantes aceptaron la cruda realidad de los números y aplicaron correctivos para los otros dos Días sin IVA. Pero no solo el gobierno y las grandes superficies tomaron atenta nota. Las compañías privadas que prestan los servicios de salud también lo hicieron y ajustaron sus planes de “prevención y acción” atendiendo a la verdad de las matemáticas, pero no para evitar que más personas se contagien y contagien a otras, sino para proteger su balance de pérdidas y ganancias.

Los cálculos parecen ser los siguientes. Si un usuario tuvo contacto con una persona positiva para Coronavirus y, atendiendo a las órdenes del gobierno, llama a su EPS o medicina prepagada a reportar la novedad la consigna es que no hay atenderla de inmediato sino esperar 7 días al cabo de los cuales pueden ocurrir dos cosas: primera, el usuario presenta los síntomas establecidos. Entonces hay que practicar la prueba que confirme la presencia del virus y ponerlo bajo supervisión médica. Segunda, la usuaria no presentó síntomas. La organización se ahorró unos pesos que es de lo que trata el negocio.

¿Y si la persona adquirió el virus, pero es asintomática y por serlo sigue por el mundo propagando la enfermedad? Esa opción parece no importar o si, pero regresemos a la frase de las matemáticas no mienten. Si hay más enfermos, las Unidades de Cuidado Intensivo UCI estarán más ocupadas y a mayor ocupación mayores ingresos y ganancias económicas para las empresas prestadoras de los servicios de salud. Y uso esa expresión porque para todos los efectos del rubro pérdidas y ganancias da lo mismo si el contagiado es rico o pobre. El rico paga de su bolsillo y por el pobre paga el Estado. No importa de donde venga la plata en cuanto engorde las arcas. Se trata del negocio socio, como dice el reguetón.

Algunos ejemplos

El viernes publiqué en mi cuenta de Twitter @RicardoGalanO esta historia de una paciente de Colsanitas.

El miércoles una usuaria de Colsanitas prepagada es informada de que tuvo contacto con una persona que dio positivo para #Covid19. De inmediato llamó a Colsanitas a reportar la novedad y pedir la prueba para saber si adquirió el virus. 

Colsanitas prepagada la remite a la EPS @sanitas en donde le piden unos datos y le anuncian que en 48 horas la volverán a llamar. Pasaron las 48 horas. Nadie llamó. @Supersalud @MinSaludCol 

Preocupada, la usuaria vuelve a llamar a @sanitas_atiende en donde le vuelven a pedir los mismos datos y la devuelven a la prepagada. @MinSaludCol @Supersalud En Colsanitas Prepagada, tras volverle a pedir la misma información, le responden que "hoy ya no hay citas", pero que "llame mañana" a ver si le programen una cita virtual con un médico que evaluará si es necesaria la prueba. @CopaColsanitas_ @MinSaludCol @Supersalud 

Colsanitas y Sanitas se pasan la pelota. La usuaria no conoce el estado de su salud. Si esto le pasa a una persona que paga una suma bastante alta cada mes, se imaginan lo que le puede pasar a quien no tiene acceso al sistema de Salud? @Supersalud @MinSaludCol 

Aquí es donde uno se pregunta si buena parte del contagio que crece hora tras hora es culpa de empresas como Colsanitas que dilatan las pruebas, mientras una persona infectada puede estar contagiando sin saberlo a su familia y compañeros de trabajo. @MinSaludCol 

Se puede confiar en las cifras que todos los días publica el @MinSaludCol sobre el número de personas enfermas si las empresas responsables de prevenir las enfermedades prefieren esperar a que se agraven? @Supersalud 


Las reacciones de otros usuarios no se hicieron esperar:

 

Por WhatsApp me reportaron muchos otros casos parecidos de parientes y amigos de mis contactos o de ellos mismos en dónde el factor común es dejar que pasen 7 días sin atender al paciente y responderle en el día No. 8 que no se preocupe que ya no hay necesidad de practicar la prueba.

"Diego: El lunes llamamos a la eps, quedaron de llamar para confirmar la vista para la toma de la muestra, llamaron el miércoles a preguntar si ya me habían llamado a acordar la toma y les dije que no y dijeron que esperara la llamada y hasta el sol de hoy.
Catalina: Pero no iban a ir el jueves?"

Y aquí es donde reaparece la pregunta: ¿Y si es asintomática la persona está bien que siga dispersando el virus mientras la EPS se ahorra unos pesos?

La credibilidad de las estadísticas oficiales

Economistas, ingenieros, matemáticos y expertos en estadísitca sostienen que las cifras oficiales suministradas todos los días a las cinco de la tarde por el Instituto Nacional de Salud y el Ministerio de Salud no son confiables. Calculan que el número de contagiados puede ser mucho más grande, unas 10 o mas veces,  porque hay un subregistro de enfermos no sólo por la dificultad para detectar a los asitomáticos, sino por la negligencia de los organismos públicos y privados en practicar mas pruebas de las que se vienen practicando.

Las Secretarías de Salud alegan falta de recursos. El gremio de las Empresas Prestadoras de Servicios de Salud explica que son demasiado costosas y resulta un desperdicio practicarselas al personas que sospechan haber adquirido el virus sin que haya prueba fehaciente que lo demuestre y advierten que si se abre la puerta a las pruebas indiscriminadas no alcanzarían los recursos para atender a tanta gente. Es posible que tengan la razón pero y entonces ¿qué hacemos?

¿Por qué no le explican a la población que se tiene que enfermar para que los encargados de controlar la pandemia lo tomen en serio y que, en realidad no se trata de evitar el contagio sino de "reducir las muertes a sus justas proporciones" parafraseando a un expresidente que intentaba explicar que la corrupción es inevitable?

Hoy, nueve meses después de declarada la pandemia del Covid-19, después de muchos irés y venires, de jugar con la salud de seres humanos a prueba-error lo único cierto es que no debemos esperar mucho de las empresas de salud a las que les pagamos millones de pesos cada año, en el caso de la medicina prepagada, o varias veces al mes, de acuerdo con nuestra actividad económica, por un servicio que no nos prestan a las EPS.

Lo que debemos entrender es que "está por su cuenta hermano". Otra vez citando a Claudia López, la alcaldesa de Bogotá famosa por la crudeza de sus palabras cuando se le vuelva la piedra.

 

PD Horas después de mis trinos sobre el caso de la usuaria de Colsanitas, ademas de las víctimas de las EPS y las prepagadas, reacccionó la Superintendencia Nacional de Salud que me llamó para pedirme los datos de la paciente. A ella la llamaron 12 horas después y le preguntaron, otra vez, lo mismo que le habían preguntado en Colsanitas y Sanitas sobre su estado de salud. También le pidieron los datos de otras personas que tuvieron contacto con el "paciente cero" de esta cadena.

Colsanitas y Sanitas guardan silencio. Bueno casi, porque enviaron un mensaje de texto, un email y una carta impresa en la cual nos avisan a sus clientes que ajustaron sus tarifas para 2021 a las cuales les apllicarán un 5% de IVA y un descuento no especificado si uno está afiliado a Colsanitas y su EPS Sanitas.

PD2: Todos los usuarios de las Empresas Prestadoras de Servicios de Salud que me escribieron para compartir sus tragedias me pidieron no usar sus nombres por temor a represalias por parte de las EPS y Pregadas. Me recordaron las épocas en que los testigos de crímenes de narcos, los paras y guerrilleros preferían guardar silencio por miedo.

PD3: Cuando terminaba de escribir este post llegó otro email de Colsanitas. La factura de enero.